Cada trabajo en Photo Mandu sigue una secuencia que ya probamos en sets de bodegón, moda y filmación aérea. No es un trámite administrativo: es la forma en que coordinamos luces, permisos, personal y entregables para que el rodaje no se detenga. Abajo está el orden real de las etapas, con lo que suele pasar en cada una y las decisiones que conviene tomar antes de avanzar.
Recibimos el pedido por correo o llamada y revisamos qué necesita la agencia o el área de marketing: catálogo de producto, retrato corporativo, cobertura de planta o pieza audiovisual. En esta instancia definimos si el trabajo requiere estudio, locación externa o vuelo con dron, porque cada formato cambia el equipo técnico y los tiempos de preparación.
Armamos un documento con esquema de iluminación, listado de cámaras y ópticas, cantidad de jornadas y personal en set. Si hay filmación aérea, se incluye el plan de vuelo y las zonas de exclusión dentro del predio. El cliente revisa y ajusta antes de confirmar, así evitamos cambios de último momento durante la producción.
Confirmamos accesos, horarios de planta, contactos de seguridad y disponibilidad de energía. En estudios comerciales montamos el set con antelación para probar potencias y temperatura de color. Cuando se filma en instalaciones industriales, esta etapa incluye la reunión con el responsable de compliance y la revisión de seguros del equipo.
Durante la jornada trabajamos con monitoreo en vivo para que el cliente vea el encuadre y apruebe sobre la marcha. Se registran variantes de luz y ángulos por si luego hace falta una segunda pasada. En tomas con dron, el piloto mantiene comunicación constante con el equipo en piso para no interferir con la operación normal de la planta.
Seleccionamos material, corregimos color y preparamos los formatos que pida cada canal: redes, vía pública, web o presentación interna. La entrega se hace por carpeta organizada con nombres claros y versiones recortadas. Si el proyecto lo requiere, coordinamos una ronda de ajustes acotada antes del cierre definitivo.
Guardamos respaldos del material crudo y de los archivos finales durante el tiempo acordado. Dejamos registro de qué equipos se usaron y en qué condiciones, algo útil cuando el cliente vuelve con una campaña similar. Ese archivo también sirve para cotizar más rápido la próxima vez, sin repetir preguntas ya resueltas.