Un proyecto acotado, armado alrededor de decisiones prácticas y restricciones reales de calendario.
En Photo Mandu Studio trabajamos con agencias de marketing que concentran sus campañas de producto entre marzo y junio, y otra vez entre septiembre y noviembre. Durante esos meses, la agenda de estudio se llena con semanas de anticipación y cualquier pedido que llega tarde obliga a reorganizar sets, equipos y personal técnico. Antes de este proyecto, la reserva se hacía por correo y planilla compartida, lo que generaba cruces de fechas, cambios de último momento y horas perdidas confirmando disponibilidad de cámara, iluminación y sala.
El objetivo no era digitalizar todo el estudio, sino ordenar el flujo de reserva estacional para que producción pudiera ver de un vistazo qué días quedaban libres, qué equipos estaban comprometidos y qué margen real existía para aceptar un trabajo urgente sin romper lo ya pactado.
Definimos tres bloques de temporada con cupos distintos: alta demanda, demanda media y ventana flexible. Cada bloque tiene reglas propias sobre anticipación mínima, cantidad de sets simultáneos y prioridad para clientes recurrentes. La planilla dejó de ser un documento vivo y pasó a ser un tablero de estado que se actualiza cuando producción confirma, no cuando alguien se acuerda de editarlo.
También incorporamos una instancia breve de revisión semanal: cada lunes se revisan los pedidos entrantes contra la capacidad real de la semana siguiente, se ajustan bloqueos y se avisa a las agencias con tiempo. Esto redujo los cambios de último momento y dejó claro qué se puede prometer y qué no, sin necesidad de prometer de más.
El resultado no es espectacular ni pretende serlo: es un flujo más previsible para un estudio que trabaja con picos estacionales y necesita sostener calidad técnica cuando la agenda aprieta. Si querés ver cómo se conecta con otros proyectos internos, podés revisar el portal de onboarding de clientes o escribirnos desde contacto para coordinar una visita al estudio.
Detrás del calendario de producción hay tres personas que coordinan agenda, equipos y logística con las agencias. Acá va el detalle de qué hace cada una y qué experiencia respalda su rol.
Lleva la planificación de temporada alta en el estudio: cruza pedidos de agencias, disponibilidad de salas y equipos de iluminación. Antes de confirmar una fecha, verifica que el set asignado soporte el tipo de producción previsto, sea bodegón con flash o moda con luz continua. Su trabajo evita que dos rodajes compartan el mismo softbox o el mismo carro de fondos en la misma jornada.
Controla el inventario de cámaras, ópticas y accesorios que salen a locación. Cuando un proyecto industrial requiere drones o un set móvil, arma la lista de carga, revisa baterías y repuestos, y confirma que el transporte llegue antes del horario pactado con el cliente. También registra el estado de cada equipo al volver, para detectar desgaste antes de la próxima temporada.
Es el punto de contacto para las agencias de marketing que reservan con antelación. Recibe el brief, traduce los requerimientos visuales en necesidades técnicas concretas y confirma por escrito fechas, entregables y condiciones de uso de imagen. Cuando un cliente pide mover una fecha por cambios de campaña, negocia el reemplazo dentro del mismo bloque de temporada sin romper la agenda del resto.
Antes de mover una sola fecha, conviene dejar por escrito qué significa "temporada" para cada cliente. En Photo Mandu trabajamos con picos marcados: campañas de fin de año, lanzamientos de otoño y las semanas previas a ferias del rubro. El flujo que armamos para Seasonal Booking Workflow ordena esos picos sin prometer disponibilidad infinita. Estas son las aclaraciones que repetimos en cada reunión de kickoff, porque evitan malentendidos cuando el calendario se aprieta.
Registro visual del proyecto Seasonal Booking Workflow: cómo se organiza el calendario de rodajes cuando la demanda de producción publicitaria se concentra entre septiembre y diciembre, y qué decisiones de equipamiento y logística se toman en cada tramo.
Los sets de luz continua y flash se asignan por franjas de cuatro horas para evitar cambios de configuración a mitad de jornada.
Cuando dos agencias coinciden en la misma semana, se prioriza el parque de cámaras según el tipo de plano y no según el orden de llegada del pedido.
Las tomas con dron se reservan en las primeras horas del día: el viento de la tarde en Misiones obliga a reprogramar más de lo que parece.
Cada reserva queda cerrada recién cuando el brief, la fecha y el responsable de arte están confirmados por escrito.